Paises en bancarrota

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Fuente: euribor.com

Lamentablemente estamos muy acostumbrados últimamente a ver cómo las empresas y los bancos cierran a un ritmo preocupante sin embargo lo que no acaba de entrarnos en la cabeza es que los países también pueden suspender pagos. Viendo la movida que se ha montado con las situación de Grecia a uno le da la impresión de que es la primera vez que un país está al borde de la bancarrota, nada más lejos de la realidad, hoy haremos un resumen de las más sonadas en los últimos 15 años, algunas con repercusiones mundiales y otras que pasaron completamente desapercibidas.

México: 1994

La crisis económica de México de 1994 fue una crisis de repercusiones mundiales. Fue provocada por la falta de reservas internacionales, causando la devaluación del Peso durante los primeros días de la presidencia de Ernesto Zedillo. En el contexto internacional, las consecuencias económicas de esta crisis se denominaron “Efecto Tequila”. En México también se le conoce como el “Error de diciembre”, una frase acuñada por el ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari el cual tenía la insala costumbre de iniciar un elevadísimo alto gasto gubernamental en obras públicas en los años electorales, lo cual se tradujo en un déficit histórico.

Argentina: 1994-1995,

Se debió, al menos en origen, a un factor externo: el contagio de la crisis de México de ese mismo año, el“efecto tequila” del que hablamos antes. La razón del contagio estuvo en la identificación que hicieron los inversores extranjeros de la situación de ambos dos países: puesta en práctica de reformas de corte neoliberal, sistemas de tipos de cambio fijos, liberalización del comercio exterior y déficit por cuenta corriente en ascenso. Provocó salidas masivas de capitales del país, y que fue causante de una caída de la producción superior al 4% y de una tasa de desempleo del 18% en 1995, ¿Habrá un efecto “Ouzo” de Grecia a España y Portugal?

Crisis asíatica: 1997.

Inicialmente afectó a Tailandia, aunque se contagió rápidamente a Indonesia, Malasia y Corea del Sur, se debió a factores internos, agravados por la reacción de los mercados. La crisis tuvo su origen en una combinación de un tipo de cambio fijo con el dólar, una cuenta de capital altamente liberalizada y un sistema bancario insolvente. Los mercados jugaron un papel importante, pues el pánico que cundió entre los inversores extranjeros, materializado en salidas masivas de capitales, se convirtió en una “profecía autocumplida”, dando lugar, entre otros males, a una caída del PIB del 35% durante 1997-2002 en Tailandia e Indonesia. La expectativa de fijeza del tipo de cambio había incentivado a bancos y empresas a endeudarse considerablemente en dólares, a tipos más bajos que los internos. También había animado a los inversores extranjeros a invertir en los mercados de activos de esos países, que prometían unas ganancias seguras. La masa ingente de capitales externos provocó una burbuja bursátil e inmobiliaria. Cuando el dólar se apreció en 1995, y con él las monedas de estos países, aumentaron los déficit por cuenta corriente hasta niveles juzgados insostenibles por los inversores, dada la fijeza del tipo de cambio, y esto, junto con un sistema financiero insolvente, llevó a una retirada de capitales y una devaluación sustancial de las monedas, lo que a su vez encareció súbitamente las deudas en moneda local, provocando numerosas quiebras bancarias y empresariales y el impago de la deuda externa.

Rusia: 1998.

El 17 de agosto de 1998 Rusia se vio afectada por la crisis asiática que había comenzado un año antes y el declive consiguiente en los precios mundiales de los commodities. Los países que dependían fuertemente de la exportación de materias primas estuvieron entre los más severamente perjudicados (el petróleo, el gas natural, los metales y lamadera conformaban más del 80% de las exportaciones rusas, dejando al país vulnerable a las oscilaciones de los precios mundiales. El petróleo era, además, el recurso que mayores ingresos fiscales generaba al gobierno ruso). El declive profundo en el precio del petróleo tuvo consecuencias severas para Rusia; sin embargo, la causa primordial de la crisis financiera rusa no fue directamente la caída de los preciós del petróleo, sino el resultado de la falta de pago de los impuestos por parte de las industrias energéticas y manufactureras. Esta crisis también se tradujo por una crisis económica que culminó en 1998. Es marcada por una enorme devaluación del rublo y un defecto sobre la deuda rusa (el GKO particularmente). Esta crisis financiera se produce en el contexto del comienzo de una desaceleración económica mundial. La inflación anual de 1997 fue del 84% en Rusia.

Brasil: 1998

Contagiada en parte por la crisis Rusa de ese año, tuvo su origen en factores internos, sobre todo por el considerable déficit público,del 8% del PIB, que en una parte importante debía financiarse con deuda exterior, lo que los inversores juzgaron como insostenible, retirando masivamente fondos del país y provocando una depreciación del real del 40%. El FMI tuvo que salir al rescate del país comprometiendo un importante paquete de ayuda financiera (18.000 millones de dólares).

Argentina: 2001

De nuevo los errores internos llevaron al país a una nueva suspensión de pagos, principalmente por su deuda pública externa excesiva (72.000 millones de dólares a comienzos de 2001) y el mantenimiento desde 1990 de una caja de conversión, que mantenía al peso ligado al dólar. La apreciación del dólar frente al yen y otras monedas europeas durante 1997-2000 y la devaluación del real brasileño tras la crisis de Brasil de 1998 restaron muchos grados de competitividad a la economía argentina. El gobierno renunció a reducir el gasto público y en su lugar trató de equilibrar las cuentas públicas recaudando ingresos impositivos. Esta política fracasó porque la economía se encontraba en recesión desde 1998. El gobierno suspendió pagos en diciembre de 2001. Recibió unos 23.000 millones de dólares del FMI, que no fueron suficientes para atajar la crisis. El país dejó de pagar a los acreedores privados y a los oficiales bilaterales, e impuso en 2005 una quita de entre el 65% y el 75% del valor de los bonos soberanos en manos privadas.

Turquía: 2001

Este país europeo sufrió una severa crisis financiera, cuyo origen fue la combinación de un déficit público insostenible, una tasa elevadísima de inflación y un sistema bancario insolvente. Antes de que se desatara una suspensión de pagos generalizada, el FMI proporcionó la liquidez necesaria para evitar el desplome de la moneda, mientras el país ponía en marcha un severo programa de ajuste económico. A finales del año 2000 y comienzos del 2001, un creciente déficit comercial y serias inestabilidades en el sector bancario hundieron la economía en una crisis, la cual forzó a Ankara a flotar la lira y empujar el país hacia una recesión. Los resultados hacia el 2002 fueron positivos, en parte gracias al apoyo económico del FMI. Los préstamos del Fondo Monetario Internacional destinados a ambiciosos planes de reformas económicos, permitieron a Turquía estabilizar las tasas de interés así como su divisa. En 2002 y 2003, las reformas comenzaron a mostrar resultados. La crisis del Sistema Monetario Europeo (SME) de 1993, que condujo a la devaluación de varias monedas europeas y a la salida de la libra y la lira del sistema, puede calificarse como una crisis básicamente cambiaria, atribuible a factores internos europeos -básicamente mantenimiento de políticas macroeconómicas divergentes en el seno del sistema. Esta crisis no dio lugar a impagos de la deuda externa de los países europeos.

2003 – República Dominicana

Esta crisis a raíz de la quiebra del banco dominicano Baninter requirió la asistencia financiera del FMI y la renegociación de la deuda externa con el Club de París y el Club de Londres. El Banco Intercontinental , o mejor conocido como BANINTER, fue la mayor entidad bancaria en la República Dominicana hasta el momento de su colapso en el año 2003 y fue objeto del mayor fraude corporativo en la historia de dominicana., el banco llegó a ofrecer hasta 36% por los depósitos de sus ahorrantes y desde finales de la década de los noventa fue esta entidad bancaria la que ofreciera los mayores beneficios a sus clientes.

Como veis las causas de los impagos de los países son bastantes similares: Un déficit público excesino, bancos insolventes, una valor irreal de la moneda o un contagio de los países vecinos. De alguna manera este contagio, que tanto se teme ocurra en España y Portugal, vuelve a ser una profecía autocumplida que tanto se produce en economía, los inversores juzgan que un país va a quebrar con lo que  retiran el dinero de ese país, su gobierno tiene que pagar más por su deuda (si tiene moneda, se devalúa) y al final acaba quebrando.

La buena noticia es que todos los países han sobrevivido, la mayoría de las veces arreglando los errores cometidos y saneando sus cuentas.

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