historias de economia

¿Cómo proteger tus ahorros de un corralito en España?

Posted on Actualizado enn

Interesante artículo de Guru Huky, publicado en GurusBlog, el 4 diciembre, 2011: http://www.gurusblog.com/archives/ahorros-corralito-espana/04/12/2011/

No se que ha pasado esta semana, pero el número de amigos y conocidos me ha estado preguntando que tienen que hacer con sus ahorros por si se decreta un corralito en España ha sido bastante superior a la media de los últimos meses.

Como también ha llegado algún comentario en blog preguntando sobre ahorros y Corralito en España, he decidido escribir un post, para al menos no tener que ir repitiendo lo mismo todo el tiempo. Esto no quiere decir que el Corralito tenga que pasar, simplemente doy respuesta a las inquietudes que se me plantean.

Proteger los ahorros de un corralito en España:

Antes que nada, la forma de proteger tus ahorros de un corralito en España, dependerá como siempre de la cantidad de dinero que tengáis. Digamos que hay soluciones diferentes si tenéis menos de 10.000 mil euros en la cuenta, si tenéis entre 10.000 euros y 500.000 mil euros o si tenéis una cifra superior. Me centro en las dos primeras, al entender que los últimos les es fácil conseguir asesoramiento específico.

Si tienes menos de 10.000 €, pongo 10.000 €, como pueden ser 15 mil o 8 mil. Es decir me refiero a una cifra de dinero que podáis necesitar a corto plazo, lo mejor para protegerse de un corralito es ir a tu banco, cambiar tus euros por dólares o francos suizos y llevártelos a casa.

Aunque lo más práctico sería llevarse a casa euros, la verdad es que la principal duda que tenemos va a pasar con el euro y en el escenario de descomposición de la zona euro, no sabemos si el euro como divisa va a sobrevivir, si algunos países lo mantendrán o si cada uno volverá a su moneda original. En este último caso te quedarías con unos billetes en euros que probablemente sólo podrías darles valor cambiándolos en los Bancos o Bancos Centrales al tipo de cambio oficiar fijado por las autoridades (leer como fue el corralito en Argentina).

También serviría comprar lingotes de oro de poco peso, unos 10gr ( aunque es una opción algo más cara por los costes de transacción). En todos los casos, en caso de no producirse el corralito entras en un riesgo de tipo de cambio o de caída del valor del oro. Así que tomar esta decisión es una apuesta muy personal.

Si tenéis una cifra de dinero más importante, tenéis varias opciones para proteger el dinero del corralito:

1) Abrir una cuenta en el extranjero. Mucha gente me pregunta por abrir cuentas corrientes en Alemania. Es relativamente sencillo, y la puedes abrir desde un Banco Alemán que opere en España, el problema, es que al menos por lo que yo se, necesitaréis tener más de 250 mil € para que os hagan la gestión. También está la opción de aprovechar un viaje por Alemania y abrir una cuenta directamente. Sin embargo ya puestos a buscar seguridad, puestos a abrir una cuenta yo la abriría en algún país que no pertenezca a la Unión Europea, tipo Suiza o Andorra. Puestos a hacer corralitos, sería bastante fácil que los gobiernos de la UE se pusieran de acuerdo en “congelar” los fondos de los no residentes españoles en Alemania.

2) La otra opción y más sencilla, y menos costosa, es invertir el dinero en un Fondo de Inversión Monetario o simplemente en acciones. Aquí es importante una cosa, que tanto los fondos como las acciones que compréis no estén domiciliados en España. Lo idea sería que estuvieran domiciliados en USA o Suiza. Tenéis miles de opciones donde escoger, desde fondos de inversión monetarios, ETF de todos los colores o empresas “relativamente estables” como Coca Cola, McDonald o Novartis. La principal ventaja es que sólo tenéis que tener una cuenta de valores en un banco o bróker, da igual que sea español o no y sentados desde vuestra casa comprar los activos.

Con esto protegeréis el valor de vuestras ahorros, parece bastante complicado legalmente que el Estado Español o la Unión Europea puedan decidir congelar los fondos invertidos por españoles en un fondo de inversión domiciliado en Suiza o de los accionistas españoles en Coca-Cola o en una empresa que este domiciliada y cotice en la Bolsa de Shanghái.

El único problema que podéis tener es que al vender vuestras acciones en el fondo, os apliquen un tipo de cambio “oficial” a la divisa. En el peor de los casos, si el país se fuera totalmente a las rocas, siempre podéis iros vivir a otro país, abrir una cuenta y pedir el traslado y reembolso de estos fondos o acciones en la nueva cuenta.

Para mi la opción 2) para cantidades de dinero significativas es la más práctica, limpia y rápida y no os tenéis que poner a hacer cosas raras.

Dicho todo esto quedo abierto a nuevas ideas, dudas o sugerencias.

Para los que querías saber cómo se hace un corralito os referimos a este post donde explicamos la cronología del corralito en Argentina.

HISTORIA DE APPLE

Posted on Actualizado enn

Interesante gráfico sobre la historia de APPLE del diario el mundo.

Pulsa en la imagen.

El club del G-20

Posted on Actualizado enn

Interesante  videográfico del diario “el mundo”, donde se analiza el origen, organización y composición de la institución que determina la economía mundial.

Pulsa en el siguiente enlace: EL CLUB DEL G-20

Paises en bancarrota

Posted on

Fuente: euribor.com

Lamentablemente estamos muy acostumbrados últimamente a ver cómo las empresas y los bancos cierran a un ritmo preocupante sin embargo lo que no acaba de entrarnos en la cabeza es que los países también pueden suspender pagos. Viendo la movida que se ha montado con las situación de Grecia a uno le da la impresión de que es la primera vez que un país está al borde de la bancarrota, nada más lejos de la realidad, hoy haremos un resumen de las más sonadas en los últimos 15 años, algunas con repercusiones mundiales y otras que pasaron completamente desapercibidas.

México: 1994

La crisis económica de México de 1994 fue una crisis de repercusiones mundiales. Fue provocada por la falta de reservas internacionales, causando la devaluación del Peso durante los primeros días de la presidencia de Ernesto Zedillo. En el contexto internacional, las consecuencias económicas de esta crisis se denominaron “Efecto Tequila”. En México también se le conoce como el “Error de diciembre”, una frase acuñada por el ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari el cual tenía la insala costumbre de iniciar un elevadísimo alto gasto gubernamental en obras públicas en los años electorales, lo cual se tradujo en un déficit histórico.

Argentina: 1994-1995,

Se debió, al menos en origen, a un factor externo: el contagio de la crisis de México de ese mismo año, el“efecto tequila” del que hablamos antes. La razón del contagio estuvo en la identificación que hicieron los inversores extranjeros de la situación de ambos dos países: puesta en práctica de reformas de corte neoliberal, sistemas de tipos de cambio fijos, liberalización del comercio exterior y déficit por cuenta corriente en ascenso. Provocó salidas masivas de capitales del país, y que fue causante de una caída de la producción superior al 4% y de una tasa de desempleo del 18% en 1995, ¿Habrá un efecto “Ouzo” de Grecia a España y Portugal?

Crisis asíatica: 1997.

Inicialmente afectó a Tailandia, aunque se contagió rápidamente a Indonesia, Malasia y Corea del Sur, se debió a factores internos, agravados por la reacción de los mercados. La crisis tuvo su origen en una combinación de un tipo de cambio fijo con el dólar, una cuenta de capital altamente liberalizada y un sistema bancario insolvente. Los mercados jugaron un papel importante, pues el pánico que cundió entre los inversores extranjeros, materializado en salidas masivas de capitales, se convirtió en una “profecía autocumplida”, dando lugar, entre otros males, a una caída del PIB del 35% durante 1997-2002 en Tailandia e Indonesia. La expectativa de fijeza del tipo de cambio había incentivado a bancos y empresas a endeudarse considerablemente en dólares, a tipos más bajos que los internos. También había animado a los inversores extranjeros a invertir en los mercados de activos de esos países, que prometían unas ganancias seguras. La masa ingente de capitales externos provocó una burbuja bursátil e inmobiliaria. Cuando el dólar se apreció en 1995, y con él las monedas de estos países, aumentaron los déficit por cuenta corriente hasta niveles juzgados insostenibles por los inversores, dada la fijeza del tipo de cambio, y esto, junto con un sistema financiero insolvente, llevó a una retirada de capitales y una devaluación sustancial de las monedas, lo que a su vez encareció súbitamente las deudas en moneda local, provocando numerosas quiebras bancarias y empresariales y el impago de la deuda externa.

Rusia: 1998.

El 17 de agosto de 1998 Rusia se vio afectada por la crisis asiática que había comenzado un año antes y el declive consiguiente en los precios mundiales de los commodities. Los países que dependían fuertemente de la exportación de materias primas estuvieron entre los más severamente perjudicados (el petróleo, el gas natural, los metales y lamadera conformaban más del 80% de las exportaciones rusas, dejando al país vulnerable a las oscilaciones de los precios mundiales. El petróleo era, además, el recurso que mayores ingresos fiscales generaba al gobierno ruso). El declive profundo en el precio del petróleo tuvo consecuencias severas para Rusia; sin embargo, la causa primordial de la crisis financiera rusa no fue directamente la caída de los preciós del petróleo, sino el resultado de la falta de pago de los impuestos por parte de las industrias energéticas y manufactureras. Esta crisis también se tradujo por una crisis económica que culminó en 1998. Es marcada por una enorme devaluación del rublo y un defecto sobre la deuda rusa (el GKO particularmente). Esta crisis financiera se produce en el contexto del comienzo de una desaceleración económica mundial. La inflación anual de 1997 fue del 84% en Rusia.

Brasil: 1998

Contagiada en parte por la crisis Rusa de ese año, tuvo su origen en factores internos, sobre todo por el considerable déficit público,del 8% del PIB, que en una parte importante debía financiarse con deuda exterior, lo que los inversores juzgaron como insostenible, retirando masivamente fondos del país y provocando una depreciación del real del 40%. El FMI tuvo que salir al rescate del país comprometiendo un importante paquete de ayuda financiera (18.000 millones de dólares).

Argentina: 2001

De nuevo los errores internos llevaron al país a una nueva suspensión de pagos, principalmente por su deuda pública externa excesiva (72.000 millones de dólares a comienzos de 2001) y el mantenimiento desde 1990 de una caja de conversión, que mantenía al peso ligado al dólar. La apreciación del dólar frente al yen y otras monedas europeas durante 1997-2000 y la devaluación del real brasileño tras la crisis de Brasil de 1998 restaron muchos grados de competitividad a la economía argentina. El gobierno renunció a reducir el gasto público y en su lugar trató de equilibrar las cuentas públicas recaudando ingresos impositivos. Esta política fracasó porque la economía se encontraba en recesión desde 1998. El gobierno suspendió pagos en diciembre de 2001. Recibió unos 23.000 millones de dólares del FMI, que no fueron suficientes para atajar la crisis. El país dejó de pagar a los acreedores privados y a los oficiales bilaterales, e impuso en 2005 una quita de entre el 65% y el 75% del valor de los bonos soberanos en manos privadas.

Turquía: 2001

Este país europeo sufrió una severa crisis financiera, cuyo origen fue la combinación de un déficit público insostenible, una tasa elevadísima de inflación y un sistema bancario insolvente. Antes de que se desatara una suspensión de pagos generalizada, el FMI proporcionó la liquidez necesaria para evitar el desplome de la moneda, mientras el país ponía en marcha un severo programa de ajuste económico. A finales del año 2000 y comienzos del 2001, un creciente déficit comercial y serias inestabilidades en el sector bancario hundieron la economía en una crisis, la cual forzó a Ankara a flotar la lira y empujar el país hacia una recesión. Los resultados hacia el 2002 fueron positivos, en parte gracias al apoyo económico del FMI. Los préstamos del Fondo Monetario Internacional destinados a ambiciosos planes de reformas económicos, permitieron a Turquía estabilizar las tasas de interés así como su divisa. En 2002 y 2003, las reformas comenzaron a mostrar resultados. La crisis del Sistema Monetario Europeo (SME) de 1993, que condujo a la devaluación de varias monedas europeas y a la salida de la libra y la lira del sistema, puede calificarse como una crisis básicamente cambiaria, atribuible a factores internos europeos -básicamente mantenimiento de políticas macroeconómicas divergentes en el seno del sistema. Esta crisis no dio lugar a impagos de la deuda externa de los países europeos.

2003 – República Dominicana

Esta crisis a raíz de la quiebra del banco dominicano Baninter requirió la asistencia financiera del FMI y la renegociación de la deuda externa con el Club de París y el Club de Londres. El Banco Intercontinental , o mejor conocido como BANINTER, fue la mayor entidad bancaria en la República Dominicana hasta el momento de su colapso en el año 2003 y fue objeto del mayor fraude corporativo en la historia de dominicana., el banco llegó a ofrecer hasta 36% por los depósitos de sus ahorrantes y desde finales de la década de los noventa fue esta entidad bancaria la que ofreciera los mayores beneficios a sus clientes.

Como veis las causas de los impagos de los países son bastantes similares: Un déficit público excesino, bancos insolventes, una valor irreal de la moneda o un contagio de los países vecinos. De alguna manera este contagio, que tanto se teme ocurra en España y Portugal, vuelve a ser una profecía autocumplida que tanto se produce en economía, los inversores juzgan que un país va a quebrar con lo que  retiran el dinero de ese país, su gobierno tiene que pagar más por su deuda (si tiene moneda, se devalúa) y al final acaba quebrando.

La buena noticia es que todos los países han sobrevivido, la mayoría de las veces arreglando los errores cometidos y saneando sus cuentas.

El crack del 29

Posted on Actualizado enn

De wikipedia

Se conoce como Crack del 29 a una de las mayores caídas de la Bolsa estadounidense que degeneró en la mayor crisis mundial que el capitalismo haya conocido jamás.

Todo empezó con la caída en picado del precio de los valores que se cotizaban en la Bolsa de Wall Street en Nueva York. La bajada masiva del valor de las acciones arruinó a muchísimos inversores, cerró empresas y bancos, condenó al paro a millones de personas y, debido al efecto dominó, trasladó el mismo problema a muchas naciones.

Las repercusiones fueron gravísimas tanto para los países desarrollados como para los países en desarrollo. Europa, que se estaba recuperando todavía de la Primera Guerra Mundial, conoció una nueva etapa de paro y miseria y, como consecuencia, el ascenso de movimientos de extrema derecha y de extrema izquierda.

¿Cómo se llegó a esta situación?

Para entender el origen de la crisis hay que remontarse a la Primera Guerra Mundial. Para los Estados Unidos la contienda fue una fuente de grandes beneficios al convertirse en proveedores de sus aliados y, posteriormente, de los demás. Tras la guerra, muchos dólares fueron a parar a Europa como préstamo para la necesaria reconstrucción. En Alemania, por ejemplo, hubo mucho dinero estadounidense invertido.

Cuando se habla de la crisis del 29, keynesianos y estatistas, en general, se refieren a dos elementos claves que ayudan a su explicación:

  • Superproducción
  • Especulación.

Superproducción

Acabada la guerra, Estados Unidos no puede vender tanto como antes a los países exbeligerantes. Los gastos de reconstrucción económica en las zonas asoladas por la guerra impiden la compra masiva de productos a los EEUU Los países afectados adoptan medidas proteccionistas para lograr la recuperación de sus economías. En consecuencia, EEUU se queda sin colocar en el mercado enormes contingentes de productos. Aparecen los stocks. Se da pues una situación de superproducción o, si se prefiere, un exceso de oferta. Aunque por otra parte, otros autores afirman que esta superproducción era consecuencia más de un subconsumo, es decir, el problema no es el exceso de oferta, sino más bien la reducción de la demanda: al presentarse bajos niveles de consumo, no se consume todo lo que se produce.

Especulación

Hay un boom especulativo. El valor de los títulos cotizados en Bolsa suben, continuamente, a pesar de la baja demanda de productos existente ¿Cómo es posible esto? La explicación está en los bajos tipos de interés. El dinero barato prestado por los Bancos se invierte en Bolsa con la seguridad de que va a reportar grandes beneficios.

Cada vez se acumulan mayores contingentes de mercancías y productos que no tienen salida en el mercado. La superproducción de bienes en la industria y en la agricultura se encuentra en una situación difícil, dado el exceso de oferta. Ello hace que los precios empiecen a bajar. Se empieza a sospechar de un sistema que, aparentemente, prometía ganancias sustanciosas y progreso sin límites. Aparecen las dudas, los miedos y el nerviosismo entre la población inversora. Se ponen a la venta, masivamente, grandes cantidades de acciones y el valor de estas acciones cae en picado.

Para el liberalismo y el monetarismo, en cambio, el crack de 1929 no fue en absoluto el fracaso del libre mercado, sino la consecuencia lógica de la intervención estatal, en concreto, de la salvaje e irresponsable manipulación de la moneda por parte del Sistema de Reserva Federal. La mayor emisión de moneda de la FED incrementó la oferta de dinero en más de un 60% desde mediados de 1921 y hasta mediados de 1929. Esta enorme liquidez inyectada en el mercado fue a parar, en gran medida, a los mercados financieros, provocando la expansión incontrolada del crédito bancario.

Toda expansión artificial de la moneda y el crédito provoca desequilibrios en la economía al enviar falsas señales, favoreciendo la inversión en empresas de gran riesgo o bajas posibilidades de beneficio, colocándola al borde de una caída, que solamente puede empeorar cuando el gobierno cambia su política de dinero fácil por una de contracción monetaria. El 3 de septiembre de 1929 se alcanzó el máximo en Wall Street. La Reserva Federal quiso detener la burbuja parando en seco la expansión monetaria. Redujo la oferta de dinero subiendo las tasas de interés y, en los siguientes tres años, la oferta de dinero se redujo en un 30%. Pero la deflación sólo provocó el estallido de la burbuja, haciendo pasar a la economía de un tremendo boom a una colosal depresión. El crash del 29 fue un síntoma, y no la causa de la Gran Depresión.

El Jueves Negro

Tiene lugar el Jueves Negro: el 24 de octubre de 1929 el valor global de los títulos cotizados en Bolsa baja varios miles de millones de dólares. El pánico se apodera de Wall Street. Todo el mundo quería deshacerse de sus acciones, pues cada vez valían menos. Es el crack. Pequeños, medianos y grandes accionistas se arruinan. Algunos llegan a suicidarse (se tiran de los balcones de la bolsa).

Sin embargo el viernes la venta de títulos parece contenerse. El fin de semana es de auténtica reflexión y el lunes nuevamente la situación está en un estado que no permite adivinar si la caída pasada fue una más, algo más dura que las anteriores, pero una más; o por el contrario, si era el comienzo de una crisis.

El Martes Negro

El martes 29 de octubre de 1929 vuelve la venta desmesurada de acciones, la falta de dinero, la devaluación continuada y el comienzo de la depresión.

A partir de esto, se produce una crisis de confianza en el sistema financiero provocando un efecto «dominó». La situación arrastra a bancos y empresas. Muchos reclaman sus ahorros y se quedan sin ellos. No hay que olvidar que las entidades financieras han prestado dinero a particulares para su inversión en Bolsa (inversiones a crédito). La cuestión se complica. La bajada de precios origina el descenso de la producción y del empleo. Cada vez se produce menos. Se cierran empresas. Aumenta considerablemente el desempleo. El caos es total y muchos empleados se suicidan, o se convierten en vagabundos.

Luego la crisis se trasladó a Europa, donde las economías están conectadas a través del comercio y las inversiones. Por ello, los efectos de la depresión estadounidense se dejaron sentir en muchísimos países. EEUU dejó de comprar materias primas y repatrió dólares invertidos en Europa (por ejemplo, como ya se dijo, en Alemania había mucho capital estadounidense invertido). La crisis fue especialmente dramática en Europa dado que aún no se había recuperado de la pasada guerra. La consecuencia más importante fue el ascenso del totalitarismo Nazi y su afán expansionista. Preludio de una nueva y mucho más cruenta Segunda Guerra Mundial.

Soluciones a la crisis

Para hallar soluciones a la crisis, se reunió en Londres una conferencia internacional. No hubo acuerdo, así que cada país buscó su propia solución a la crisis, fomentando el nacionalismo.

Algunos estados apostaron por la autarquía, pero la mayoría recurrió al clearing, a la intervención estatal en la economía y a la creación de empresas del Estado, siguiendo las propuestas del economista británico John Maynard Keynes,nacido en Cambridge. Su principal obra es Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936). Criticó los mecanismos del capitalismo liberal desde la Primera Guerra Mundial. En su obra, expuso su pensamiento económico, según el cual, la demanda y el consumo, son el motor del crecimiento económico, pues de éste dependen los beneficios y la inversión empresarial y, por lo tanto, el empleo partidario del endeudamiento público para reactivar la economía.

En EE.UU., el presidente Franklin Delano Roosevelt adoptó un conjunto de medidas conocido como New Deal encaminadas a reanimar la producción industrial y a paliar los efectos de la pobreza y el paro.

La burbuja de los Mares del Sur

Posted on

De  wikipedia

La burbuja de los mares del sur, o crack de 1720, fue una crisis financiera que ocurrió en Gran Bretaña en 1720, debido a una burbuja económica o especulativa iniciada en 1711. Constituye uno de los primeros cracks económicos de la historia.

La Compañía del Mar del Sur (South Sea Company), fundada en 1711 por Robert Harley (entonces jefe del partido Tory), logró el monopolio sobre el comercio con las colonias españolas en América. La compañía, a cambio, aceptó cambiar diez millones de libras en bonos del tesoro contra las acciones a una tasa de interés del 6%, lo que equivalía a una renta perpetua para los inversores.

El primer viaje comercial hacia América tuvo lugar en 1717, pero la ganancia fue escasa. En 1718, las relaciones entre España y Gran Bretaña se deterioraron, lo que ensombreció las perspectivas de la compañía. Aún así, seguía manteniendo que era inmensamente provechosa a largo plazo. En 1717, se hizo cargo de diez millones de libras suplementarias de deuda pública contra una nueva emisión de títulos.

La compañía divulgó rumores cada vez más extravagantes sobre el valor potencial de su comercio con el Nuevo Mundo, lo que tuvo el efecto de desatar la especulación. Las acciones subieron rápidamente, pasando de 128 libras en enero de 1720 a 550 a finales de mayo.

La compañía obtuvo la licencia real para comerciar en exclusiva de manera que su atractivo aumentó y sus acciones llegaron a las 890 libras a principios de junio. Este pico incitó a algunos inversores a vender. Para limitar las presiones bajistas, los directores de la compañía ordenaron a sus agentes comprar títulos, manteniendo así su valor en torno a las 750 libras.

El rápido aumento del valor de la acción provocó un frenesí especulativo por todo el país. Los inversores se interesaron por los mares del sur, pero también por otras acciones. A principios de agosto la cotización alcanzó las 1.000 libras, y la tendencia cambió bruscamente.

Otras burbujas estallaron simultáneamente en Amsterdam y París (Compañía del Mississippi de John Law) y aceleró la caída de la cotización de la compañía. La crisis se propagó a los bancos. Entre los accionistas que se arruinaron estuvieron miembros del gobierno, incluso Isaac Newton, después de haber obtenido una plusvalía de 7.000 libras en abril, acabó perdiendo 20.000 libras. Más tarde, declaró: «Puedo predecir el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de las gentes.»

La cotización quedó en 100 libras antes de finalizar ese año. Ante la cólera de los inversores, el Parlamento se disolvió en diciembre, y una comisión ocupó su lugar.

En su informe publicado en 1721, se reveló un fraude de gran amplitud organizado por los directores de la compañía. Los directores fueron arrestados y llevados a la Torre de Londres. La mayor parte fueron desposeídos de sus bienes. Así, a John Blunt no le quedaron más que 5.000 libras de las 183.000 que tenía. James Cragg se suicidó. El nuevo canciller y el primer lord del tesoro, Robert Walpole, anunciaron una serie de medidas para restablecer la confianza pública y la solvencia de la compañía.

La compañía continuó con su comercio (cuando no quedaba interrumpido por la guerra) hasta el final de la Guerra de los siete años. Sin embargo, su función principal fue siempre manejar la deuda gubernamental, más que comerciar con las colonias españolas. La compañía de los mares del sur continuó encargándose de administrar parte de la deuda nacional hasta que se abolió en los años 1850.

Tulipomanía:La crisis de los tulipanes holandeses

Posted on Actualizado enn

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Wikipedia:Artículos buenos

Acuarela anónima del siglo XVII del Semper Augustus, el bulbo más famoso, vendido por un precio record: 6000 florines.

La tulipomanía fue un periodo de euforia especulativa que se produjo en los Países Bajos en el siglo XVII. El objeto de especulación fueron los bulbos de tulipán, cuyo precio alcanzó niveles desorbitados, dando lugar a una gran burbuja económica y una crisis financiera. Constituye uno de los primeros fenómenos especulativos de masas de los que se tiene noticia.

El relato de estos acontecimientos se lo debemos al periodista escocés Charles Mackay, que lo reflejó en su libro Memorias de extraordinarias ilusiones y de la locura de las multitudes (1841).

Causas

Varios factores explican el origen de la tulipomanía holandesa. Por un lado, el éxito de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y la prosperidad comercial de los Países Bajos, y por otro, el gusto por las flores, especialmente las exóticas, que se convirtieron en objeto de ostentación y símbolo de riqueza.

A su vez, y por razones que en aquel tiempo se desconocían, los tulipanes cultivados en Holanda sufrían variaciones en su apariencia, naciendo así los tulipanes multicolores, irrepetibles, lo que aumentaba su exotismo y por tanto su precio. Hoy se sabe que la causa de ese fenómeno era un parásito de la flor, el pulgón, que transmite un virus a la planta conocido como Tulip Breaking Potyvirus.

Introducción del tulipán en Europa

Charles de l’Écluse, conocido como Carolus Clusius, introductor del tulipán en los Países Bajos.

El tulipán fue introducido en los Países Bajos en 1559, procedente de la actual Turquía (en aquel tiempo, Imperio otomano), donde tenía connotaciones sagradas y adornaba los trajes de los sultanes. De hecho, la palabra tulipán procede del francés turban, deformación del turco tülbent, que significa turbante.

Aunque han sido halladas evidencias del uso ornamental en el Al-Ándalus del siglo XI que indican una introducción en Europa más remota en el tiempo, la versión tradicional atribuye su difusión al embajador austríaco en Turquía, Ogier Ghislain de Busbecq, en el siglo XVI.[3] Ogier era un floricultor entusiasta, y cuando regresó a Europa en 1544 llevó consigo algunos bulbos a los Jardines Imperiales de Viena. Más tarde, en 1593, el destacado botánico Carolus Clusius dejó su trabajo en los Jardines Imperiales para tomar un cargo de profesor de botánica en Leiden, Holanda, hasta donde llevó una colección de bulbos de tulipanes que crearon un gran interés y entusiasmo.

Clusius comenzó a cultivar tulipanes de variedades exóticas: sin embargo, celoso de su colección, los mantenía guardados. Pero una noche alguien penetró en su jardín y robó sus bulbos. El suelo arenoso holandés, ganado al mar, resultó ser el idóneo para el cultivo de la planta, y el tulipán se extendió por todo el territorio.

Para mucha gente los tulipanes pueden parecer inútiles, sin olor ni aplicación medicinal, floreciendo sólo una o dos semanas al año. Pero los jardineros holandeses apreciaban los tulipanes por su belleza, y muchos pintores preferían pintar una de esas flores antes que un cuadro.

El alza de precio

Panfleto acerca de la tulipomanía impreso en 1637.

A pesar de que se intentó controlar el proceso por el cual los tulipanes monocromos se convertían en multicolores, los horticultores holandeses no fueron capaces, de manera que lo aleatorio del exotismo contribuyó a elevar progresivamente el precio de cada bulbo. Las variedades más raras eran bautizadas con nombres de personajes ilustres y almirantes de prestigio. En la década de los años veinte del siglo XVII el precio del tulipán comenzó a crecer a gran velocidad. Se conservan registros de ventas absurdas: lujosas mansiones a cambio de un sólo bulbo, o flores vendidas a cambio del salario de quince años de un artesano bien pagado. En 1623 un sólo bulbo podía llegar a valer 1.000 florines neerlandeses: una persona normal en Holanda tenía unos ingresos medios anuales de 150 florines. Durante la década de 1630 parecía que el precio de los bulbos crecía ilimitadamente y todo el país invirtió cuanto tenía en el comercio especulativo de tulipanes. Los beneficios llegaron al 500%.

En 1635 se vendieron 40 bulbos por 100.000 florines. A efectos de comparación, una tonelada de mantequilla costaba 100 florines, y ocho cerdos 240 florines. Un bulbo de tulipán llegó a ser vendido por el precio equivalente a 24 toneladas de trigo. El record de venta lo batió el Semper Augustus: 6.000 florines por un sólo bulbo, en Haarlem.

En 1636 se declaró una epidemia de peste bubónica que diezmó a la población holandesa. La falta de mano de obra multiplicó aún más los precios, y se generó un irresistible mercado alcista. Tal fue la fiebre, que se creó un mercado de futuros, a partir de bulbos aún no recolectados. Ese fenómeno fue conocido como windhandel, “negocio de aire”, y se popularizó sobre todo en las tabernas de las pequeñas ciudades, a pesar de que un edicto estatal de 1610 había prohibido el negocio por las dificultades de ejecución contractual que generaba. Pese a la prohibición, los negocios de este tipo continuaron entre particulares. Los compradores se endeudaban y se hipotecaban para adquirir las flores, y llegó un momento en que ya no se intercambiaban bulbos sino que se efectuaba una auténtica especulación financiera mediante notas de crédito. Se publicaron extensos y bellos catálogos de ventas, y los tulipanes entraron en la bolsa de valores. Todas las clases sociales, desde la alta burguesía hasta los artesanos, se vieron implicados en el fenómeno.

Charles Mackay cuenta una historia de la época:

Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán Semper Augustus, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión.[7]

Evolución del precio del tulipán en Holanda entre 1636 (12 de noviembre) y 1637 (1 de mayo).

Final de la burbuja

En 1637, el 5 de febrero, un lote de 99 tulipanes de gran rareza se vendió por 90.000 florines: fue la última gran venta de tulipanes. Al día siguiente se puso a la venta un lote de medio kilo por 1.250 florines sin encontrarse comprador. Entonces la burbuja estalló. Los precios comenzaron a caer en picado y no hubo manera de recuperar la inversión: todo el mundo vendía y nadie compraba. Se habían comprometido enormes deudas para comprar flores que ahora no valían nada. Las bancarrotas se sucedieron y golpearon a todas las clases sociales. La falta de garantías de ese curioso mercado financiero, la imposibilidad de hacer frente a los contratos y el pánico llevaron a la economía holandesa a la quiebra.